Magento para empresas y consumidores: diferencias clave
La diferencia clave entre Magento B2B y Magento B2C está en el tipo de relación comercial que cada uno soporta. Magento B2C, hoy Adobe Commerce para...
Por Rol
Por Industria
Por Cliente Objetivo
¿Qué Ofrecemos?
ICX ayuda a las empresas a crecer en ingresos y rentabilidad conectando experiencia del cliente, ventas, precios, CRM y automatización en un solo sistema comercial.
Experiencia del Cliente
Diseñamos experiencias memorables centradas en el cliente que impulsan la fidelidad, mejoran la asistencia y optimizan cada etapa del viaje. Desde marcos de madurez y mapas de experiencia hasta programas de fidelización, diseño de servicios y análisis de feedback, ayudamos a las marcas a conectar profundamente con los usuarios y a crecer de forma sostenible.
Marketing y Ventas
Impulsamos estrategias de marketing y ventas que combinan tecnología, creatividad y análisis para acelerar el crecimiento. Desde el diseño de propuestas de valor y la automatización impulsada por IA hasta estrategias de inbound, ABM y habilitación de ventas, ayudamos a las empresas a atraer, convertir y retener clientes de forma eficaz y rentable.
Precios e Ingresos
Optimizamos los precios y los ingresos mediante estrategias basadas en datos y una planificación integrada. Desde la modelización de la rentabilidad y el análisis de márgenes hasta la gestión de la demanda y la previsión de ventas, ayudamos a maximizar el rendimiento financiero y la competitividad empresarial.
Transformación Digital
Aceleramos la transformación digital alineando estrategia, procesos y tecnología. Desde la definición del modelo operativo y la automatización inteligente hasta la implementación de CRM, inteligencia artificial y canales digitales, ayudamos a las organizaciones a adaptarse, escalar y liderar en entornos cambiantes y competitivos.
Eficiencia Operativa
Mejoramos la eficiencia operativa mediante la optimización de procesos, la automatización inteligente y el control de costes. Desde estrategias de reducción de costes y rediseño de procesos hasta RPA y análisis de valor, ayudamos a las empresas a impulsar la productividad, la agilidad y la rentabilidad sostenible.
Experiencia del Cliente
Marketing y Ventas
Precios e Ingresos
Transformación Digital
Eficiencia Operativa
9 minutos de lectura
Josué Granados | 29/05/2025
9 minutos de lectura
Josué Granados | 29/05/2025
Cuando llega una orden a su tienda en Magento, el trabajo apenas empieza. Hay que confirmar el pago, facturar, preparar el envío y completar el pedido, y cada paso protege la confianza del cliente y la coherencia entre ventas, inventario y finanzas. Un flujo ordenado convierte una venta en una relación.
La dueña de una tienda en línea celebra su primera compra con un mensaje de felicitación al equipo. Tres días después recibe un reclamo. El cliente pagó, pero su pedido figura como pendiente y nadie le ha escrito. Al revisar, descubre que la orden llegó un viernes por la tarde, que el correo de aviso quedó sin leer y que nadie sabía que el siguiente paso era generar la factura. La venta existía, pero el proceso no tenía dueño. Ese vacío, tan común en negocios que crecen rápido, cuesta más que cualquier falla técnica, porque se traduce en clientes que esperan, inventario descuadrado y una reputación que se erosiona pedido a pedido.
Usted creó su sitio web, le dio su toque especial, agregó sus productos, configuró sus métodos de envío y de pago, y tiene todo listo para dar a sus clientes la mejor atención. Entonces llega el esperado momento en que recibe su primera compra. Recibir una orden a través de una tienda en línea no es solo una venta, es el inicio de una relación con el cliente que debe gestionarse con cuidado y eficiencia. En plataformas como Magento, el proceso posterior a la compra es fundamental para mantener la confianza, asegurar la coherencia operativa y fomentar futuras compras.
Lo primero es celebrar. Una venta es el fruto de mucho trabajo, y reconocerlo mantiene motivado al equipo. Lo segundo es procesar la orden recibida. Magento, al ser una plataforma de comercio electrónico, trae predefinido el proceso que debe seguir una orden desde que se recibe hasta que se entrega al cliente. Sus herramientas permiten monitorear el estado de cada orden, gestionar el inventario, emitir facturas y coordinar los envíos desde un panel centralizado, y atender cada pedido con rapidez y precisión garantiza una experiencia de compra fluida desde el pago hasta la entrega.
Conviene comprender primero qué hace el cliente para generar la orden. Ingresa a la tienda, busca un producto, lo agrega a su carrito y procede al pago. Allí ingresa su información de contacto y su dirección de envío, selecciona uno de los métodos de envío configurados, introduce sus datos de pago y coloca la orden. Si todo eso ocurre, se habrá creado una orden en Magento. El cliente recibe un correo con la información de su pedido, y la persona encargada de procesar las órdenes recibe un aviso por correo sobre la nueva orden.
Ese correo de aviso es el primer punto de control para la dirección. Si el aviso llega a una sola persona y esa persona no está, la orden espera. Conviene que lo reciba un buzón compartido o más de una persona, y que exista una regla clara sobre quién lo atiende y en qué plazo. Es un detalle de organización que no depende de la plataforma y que define si el cliente percibe una tienda profesional o improvisada.
Aquí es donde empieza el trabajo. Al recibir la orden se debe buscar en el módulo de ventas, en la sección de órdenes, y ubicarla por el número que llegó en el correo. Una buena práctica es revisar esa lista constantemente y atender todas las órdenes que estén esperando acción.

Con una configuración estándar, el autor indica que la nueva orden puede tener uno de tres estados: pendiente, procesando y revisión de pago. La documentación de Adobe sobre los estados predefinidos de una orden matiza ese cuadro y lo amplía. Describe, entre otros, el estado Pendiente, para una orden recién colocada sin actividad de procesamiento, sin factura y sin envíos, el estado Procesando, para una orden activa, el estado Completo, cuando la orden fue creada, pagada y enviada, y el estado Cerrado, cuando se emitió una nota de crédito y se reembolsó al cliente. Menciona también estados como En espera, Cancelado y Pendiente de pago, que dependen de la configuración y de la pasarela de pago.
Esta precisión importa a la dirección porque el nombre de cada estado es el lenguaje con el que el equipo conversa. Si cada persona entiende algo distinto por pendiente o procesando, los reportes y las decisiones se contradicen. Una página interna de una hoja, con los estados que su tienda utiliza, qué significan en su operación y quién actúa en cada uno, evita esas confusiones.
Al recibir la orden hay que irla avanzando por los estados hasta completarla, lo cual se hace con los botones de acciones del panel superior de la orden.
El estado pendiente es el inicial de una orden bien recibida. En él quedan todas las órdenes nuevas que no han sido procesadas de ninguna forma, es decir, que no han sido facturadas ni tienen envíos realizados. Siguiendo el flujo, lo que corresponde es pasar la orden a procesando.
Se debe pasar a procesando cuando hay comprobación de que se cuenta con el inventario suficiente para cubrir los productos comprados por el cliente y de que el dinero ha sido confirmado como recibido. Para cambiar el estado de la orden a procesando es necesario crear una factura, haciendo clic en la acción de facturar en la parte superior derecha de la orden.

Se abrirá una ventana con el resumen de la orden, y para completar el proceso hay que presionar el botón de enviar factura que está al final de la página. Con eso se genera la factura y se puede ver desde la orden, en el panel izquierdo, en la sección de facturas.


El autor aclara que este proceso es automático cuando la tienda está integrada con el banco y con el sistema de inventario. La documentación de Adobe lo respalda en lo esencial. Explica que la factura suele crearse una vez recibido el pago, que los métodos de pago que capturan el cobro generan facturas de manera automática, y que no ocurre lo mismo con tarjetas de regalo, crédito de tienda, puntos de recompensa y métodos fuera de línea. Para la dirección, la conclusión es práctica: quien vende con transferencia, depósito o pago contra entrega debe asumir que la factura será una tarea manual y asignarle un responsable.
Los reportes ayudan a vigilar este tramo. Para ver cómo seguir las ventas y las órdenes con información consolidada, puede leer sobre la reportería avanzada en Magento.
La mayoría de las veces se encontrarán las órdenes en este estado. Una orden se encuentra aquí cuando el pago fue bien recibido y el procesador de tarjetas comprobó que se realizó. Es muy importante recordar que en este punto la factura ya fue creada y se considera que la orden está facturada. Cuando la orden se factura, el cliente recibe un tiquete electrónico que contiene la factura. Según el autor, las órdenes llegan a este estado de forma automática cuando existe comprobación previa de que se tiene el inventario necesario.
Adobe aclara que una orden permanece en procesando hasta que todos sus artículos se hayan enviado, incluso si se reembolsó parcialmente. Por eso, en una tienda con muchos pedidos, el estado procesando es la cola de trabajo de logística y debe revisarse a diario. Una orden que permanece demasiado tiempo en esa cola es una promesa de entrega en riesgo.
Hay otros estados que puede tener una orden. Uno de ellos es el de revisión de pago. El autor lo describe como el caso en que se realizó el pago, pero hubo algún problema durante la transacción y no se pudo corroborar, por lo que se necesita una intervención manual para revisar el procesador de pagos configurado y verificar el cobro de la orden. Según su experiencia, esto sucede cuando el cliente cierra la ventana de pago mientras se procesa, cuando pierde la conexión a internet o cuando ocurre un error inesperado que interrumpe el proceso.
Aquí conviene una precisión basada en la documentación oficial. Adobe define el estado de revisión de pago como el que se aplica cuando está activada la revisión de pagos de PayPal, y describe como pendiente de pago el caso en que el cliente fue enviado a una pasarela y no ha llegado la respuesta. Es decir, la situación que el autor describe se parece más a este último estado, y el de revisión de pago tiene un uso más específico. La conclusión práctica no cambia, porque ante una orden con el pago sin confirmar la acción correcta es verificar en el procesador, pero conviene que su equipo sepa qué estado verá en su tienda según la pasarela que utilice.
Frente a una orden así, el procedimiento recomendado es sencillo. Si el pago aparece registrado en el procesador, se aprueba pasando la orden al estado procesando, que es cuando se realiza la facturación. Si no se encuentra registro del pago, se debe cancelar la orden porque el pago no se efectuó. En ese caso es una buena práctica contactar al cliente para informarle que el pago no fue recibido y que su orden no será procesada, e invitarlo a repetir la compra con las recomendaciones necesarias para que esta vez se procese bien.
Siguiendo el proceso real, cuando una orden es facturada corresponde alistar el pedido, empacar los productos y dejarlos listos para la entrega. Al hacer clic en la acción de enviar se abre una página donde se realiza el proceso de envío.

Allí se puede agregar el número de guía, en caso de que el proveedor de transporte entregue un número de seguimiento.

Al hacer clic en el botón para enviar el despacho, la orden se completa y el proceso termina con la orden marcada como completada.

Según el autor, al completarse la orden se realizan los descuentos de inventario correspondientes, simulando la salida de los productos del almacén. La documentación de Adobe sobre el flujo y procesamiento de órdenes confirma el resto de la mecánica. Explica que el envío se registra como un solo despacho, que el cliente recibe una notificación y que los números de seguimiento aparecen en su cuenta, y que la orden pasa a completa cuando los datos del envío están completos y el envío está registrado. Añade que, si un cliente quiere cancelar una orden ya facturada, es decir, con el pago capturado, debe emitirse una nota de crédito y no una cancelación.
Con esto termina el procesamiento de la orden recibida. Desde el punto de vista de la gestión, el cierre no debería ser la última acción. Un buen consejo es pedir a los clientes sus comentarios sobre la experiencia de compra, con el objetivo de mejorar y darles un mejor servicio.
Para quien dirige una tienda en línea, el flujo de una orden es un proceso de negocio con responsables, tiempos y controles, y no una secuencia de botones. Tres decisiones lo ordenan. La primera es asignar un dueño al proceso, con nombre y suplente, que responda por el tiempo entre que llega la orden y sale el paquete. La segunda es definir los plazos aceptables en cada estado, por ejemplo cuánto puede esperar una orden pendiente antes de generar una alerta, o cuánto tiempo puede estar un pago sin confirmar. La tercera es decidir qué se automatiza. La facturación automática reduce errores y esperas, pero debe acompañarse de controles sobre los métodos de pago que no la admiten.
El autor recomienda tres recordatorios. Revisar constantemente las órdenes que entran en el sitio y llevarlas al estado completado. Cuando una orden llega con revisión de pago, revisar el procesador para verificar el cobro. Y tener presente que no completar las órdenes provocará que el inventario físico y el del sitio se desincronicen y se produzcan errores en las compras. Esta última advertencia es una observación práctica del autor, y su efecto concreto depende de cómo esté configurado el inventario de cada tienda. Pero la lógica es sólida: un pedido que queda a medio camino en el sistema deja datos que no reflejan la realidad.
Los indicadores que conviene mirar son pocos y concretos. El tiempo promedio entre la compra y el envío, el número de órdenes pendientes o con pago sin confirmar más allá del plazo acordado, el porcentaje de órdenes completadas sin intervención manual y la proporción de pedidos con reclamo por demora o estado confuso. Con esas cifras la dirección puede ver si el proceso funciona antes de que lo noten los clientes.
Si su tienda atiende tanto a consumidores como a empresas, el flujo puede variar. Para conocer cómo se distinguen ambos modelos, puede consultar las diferencias entre Magento B2B y Magento B2C.
Revise cuántas órdenes de su tienda están hoy en estado pendiente o procesando, y desde cuándo. Si encuentra alguna con más antigüedad de la que su política de entrega permite, esa es su primera tarea. Luego, pregunte a su equipo quién recibe el aviso de una orden nueva y quién lo atiende cuando esa persona no está. La respuesta le dirá si su proceso tiene un dueño o depende de la suerte.
Con esa información, escriba en una página el recorrido de una orden en su tienda, con cada estado, su responsable y su plazo, y compártala con todo el equipo. Revísela cada trimestre. Un proceso sencillo y conocido por todos vale más que uno sofisticado que solo entiende una persona.
ICX Consulting acompaña a las empresas en el diseño de sus procesos de venta en línea y en la configuración de la plataforma que los sostiene. Nuestra práctica en Adobe Commerce y en procesos de negocio permite adaptar el flujo de órdenes a la realidad de cada operación, con los estados, los plazos y las integraciones que su tienda necesita.
Para definir con claridad las actividades que componen el flujo de una orden, desde la llegada del pedido hasta la entrega, el kit de herramientas Definir actividades y procesos ofrece una estructura para describir cada actividad, su responsable y su costo, antes de decidir qué automatizar.
Gestionar los pedidos de manera eficiente en Magento es clave para ofrecer una experiencia de compra profesional y sin complicaciones. Desde la validación del pago hasta la actualización del estado del pedido y la coordinación del envío, cada paso debe realizarse con precisión para cumplir las expectativas del cliente. Las funciones nativas de gestión de pedidos permiten automatizar tareas repetitivas y minimizar errores, y ya sea que se gestionen pocos pedidos semanales o cientos diarios, mantener un proceso posventa consistente genera confianza y fomenta la fidelidad. Cada pedido representa una oportunidad no solo de completar una venta, sino de ofrecer una experiencia que motive al cliente a regresar.
En el panel administrativo, en el módulo de ventas, sección de órdenes. Allí se ubica cada orden por su número y se avanza su estado con los botones de acciones.
Cuando se confirma el pago y se verifica el inventario. En métodos de pago que capturan el cobro, la factura puede generarse sola, mientras que en transferencias, tarjetas de regalo, puntos y otros métodos fuera de línea suele hacerse a mano.
Se revisa el procesador de pagos. Si el pago aparece, se aprueba y se pasa la orden a procesando. Si no aparece, se cancela y se contacta al cliente para invitarlo a repetir la compra.
Cuando está pagada y todos sus artículos fueron enviados, con el despacho registrado en el sistema.
¿Sabe cuánto tiempo pasa hoy entre una compra en su tienda y el envío del pedido? Solicite un diagnóstico con un consultor de ICX y convierta cada orden en una experiencia que haga volver al cliente.
La diferencia clave entre Magento B2B y Magento B2C está en el tipo de relación comercial que cada uno soporta. Magento B2C, hoy Adobe Commerce para...
Magento es una plataforma de comercio electrónico de código abierto para crear y gestionar tiendas en línea B2C y B2B. Adobe la adquirió y hoy la...
Configurar la lista de deseos en Magento, hoy parte del portafolio de Adobe Commerce, consiste en activar el módulo desde el panel de administración,...